Mañana y el viernes Buenos Aires recibirá nada más ni nada menos que a Fangoria, el ya clásico grupo de electropop español integrado por la legendaria Alaska y su coequiper Nacho Canut. La banda llega para presentar Absolutamente, su último disco (arriba, el clip de "Más es más") y el primero de los suyos en aparecer en España y Argentina (casi) a la vez. La casualidad o como se llame indica que Fangoria actuó por primera vez en octubre de 1989, así que los shows del Teatro ND Ateneo bien podrían ser un doble festejo por sus 20 años de luz en la galaxia pop; sin embargo, vale la pena aclarar que la unión creativa entre Alaska y Canut se inició tiempo antes, en Kaka de Luxe y Los Pegamoides. Ícono de la “movida madrileña”, talento en la sombra del dúo Almodóvar & McNamara y heroína de culto en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Alaska habla para Guyazi con el entusiasmo de una principiante. “De Fangoria se ha dicho que nos adelantamos a nuestro tiempo, pero para mí lo nuestro es el presente. Estamos enamorados de un presente perpetuo, y el día a día es nuestro mayor estímulo” dice, para rechazar el título de “pionera”. Según aclara, Canut y ella comenzaron a tocar “con la mente y los oídos puestos en lo que pasaba en Madrid, pero también en Londres, en Buenos Aires y México DF. El tiempo de Fangoria siempre es el actual. La sensibilidad de la banda pretende expresar y enriquecer el presente”.
-En todo este tiempo han creado una personalidad sonora muy reconocible, que curiosamente no cae en la repetición. ¿Cuál es el secreto para ser modernos y clásicos?
-Nosotros nos jactamos de cambiar, pero eso de cambiar y cambiar es verdad y mentira. Es verdad porque nos hermos esforzado en no repetirnos. Pero es mentira porque tenemos una personalidad que no varía. Si no hubiéramos tenido el interés de colaborar siempre con gente distinta, nunca hubiéramos podido cambiar y enriquecernos. Pero también es cierto que tenemos límites y manías, y por cierto esos límites y manías son lo que somos. Pensamos mucho en esto, y la conclusión más reciente a la que llegamos es que quienes de veras cambian son aquellos a quienes las disqueras los obligan a grabar primero un disco de boleros, luego otro de rock, y así. Nosotros nos limitamos a hacer lo que nos gusta.
-Son una de las parejas más longevas del pop en español. ¿Cómo hacen para mantener la convivencia?
-Con Nacho hemos trabajado desde 1977, y en 1989 nos quedamos solos e hicimos Fangoria. Yo creo que entre ambos hay un equilibrio perfecto, que incluye cuestiones de carácter, pero también de reparto de funciones. Por estas mismas razones chocábamos con otros músicos en las demás bandas que participamos; en el caso de nuestra relación, nos complementamos de una manera que nos impulsa.
-¿Para convivir como grupo es más importante el respeto o la química creativa?
-Ambas cosas, pero en Fangoria lo decisivo ha sido el sentido del humor...negro. El respeto también, pero me suena a algo muy solemne, y eso no lo somos para nada.

-¿Qué te inspira?
-Principalmente, la tranquilidad. En nuestra carrera hemos pasado por todo tipo de circunstancias, y cuando adviertes que tu música encuentra a su público, eso te da una paz absoluta. El éxito siempre es algo añadido, un plus, porque el verdadero éxito personal es sentirte en paz para trabajar. Sobre todo en un medio tan difícil como el de la música, en el que eres Madonna o eres un don nadie. Si eres Madonna, recibes apoyos de toda clase; pero si no lo eres, lo que tienes son obstáculos para llegar a la gente, al público. Por ejemplo, Absolutamente es el primer disco nuestro que sale a la luz en Argentina, y nosotros ya tenemos 20 años como grupo. En España ha sido número 1 en ventas, pero lograr la conexión entre lo que hacemos en nuestro país y lo que podemos difundir aquí es muy difícil. En España hay muchos músicos muy buenos que aquí no llegan, y lo mismo ocurre al revés, en Buenos Aires hay grandísimos artistas que en España no se conocen. Para nosotros, haber tendido ese puente nos da una tranquilidad enorme. Y nos alegra y entusiasma muchísimo.
-¿Qué es lo que siempre quieres para la música de Fangoria? ¿Cuál es el rasgo de identidad que más te interesa para la banda?
-La inventiva. Todo lo que hay en nuestras letras, o en las canciones, es algo que ya ha estado, pero la inventiva lo renueva y le da otra dimensión. A mí me gusta mucho que no hablemos de cosas reales, y que siempre le demos espacio a la imaginación.
-¿Dirías que la música de Fangoria no existiría sin el humor y el sexo?
-Hombre, en el caso del humor puntualizaría que se trata de un humor negro, porque en realidad yo creo que no tenemos la menor gracia. El nuestro es el humor de las películas existencialistas, o del neorrealismo italiano, o de las comedias negras, un humor real pero extraño. Y lo mismo ocurre con el sexo: hasta donde yo veo, es un tema que en Fangoria no tiene ninguna relevancia, pero si aparece es de una manera absolutamente lateral. Como dice Nacho: a los deportes y el sexo no nos gusta otra cosa que no sea practicarlos.
FANGORIA en el Teatro ND Ateneo (Paraguay 918); jueves 12 a las 22 y viernes 13 a las 23.30. Artistas invitados: Nancys Rubias y Leopardo no viaja. Entradas de 80 a 120 $, disponibles en www.plateanet.com.















