jueves 2 de julio de 2009

Peligro total: Fernando Llanos anda por aquí


Anda por aquí mi amigo mexicano Fernando Llanos, videasta, músico, artista inclasificable y quién sabe cuántas cosas más. Llegó a Buenos Aires para dar un curso de video con celular en el CCEBA, hace unos días se fue de vacaciones a Ushuaia y promete volver el sábado para bailar al ritmo de mi música en la World Beat Sessions de esa misma noche, en La Vecindad (espero convencerlo de que haga algo allí). Llanos es un tipo de los increíbles y nunca sé qué pensar de su trabajo, me sorprende todo el tiempo, en el fondo juega (muy en serio) con mil cosas y tal vez por eso siempre lo suyo me fascina y divierte a la vez. Lo que más le conocía era su experiencia como Videoman, una exhibición múltiple a cargo de su alterego como superhéroe. Videoman interviene espacios urbanos específicos con propuestas móviles que intentan llevar el arte a la ciudad, o al menos algo que provoque un shock en el espectador a la manera de un grafitti mitad humano mitad icónico.

A ver si me explico: Videoman proyectó películas porno gays en la plaza del monumento a Colón, en Madrid (la imagen, arriba), pasó karaokes de canciones ecuatorianas en un “botellón” madrileño (según él, “botellón mestizo”) y hasta “mexicaneó”, es decir, vampirizó la energía eléctrica de un cocktail en la Casa de América de Madrid para proyectar su propia pieza y aprovechar la convocatoria de lo que ocurría al lado (la foto, abajo). Todo eso sobre una bicicleta y cubierto con un traje plateado, como corresponde al superhéroe que es.

Lo último que supe de sus aventuras es que en Suiza le puso cámaras a un perro chihuahua, lo mandó a la calle y luego -o en ese momento- se podía ver la ciudad desde el punto de vista del perro. Llanos tiene una banda, Mireyna, heterodoxa y osada como él, formada por una cantante, una chelista y él a la guitarra (por cierto, no sabía que tocaba la guitarra; al final de este post, un clip del grupo). Me pregunto qué hará en Ushuaia en estos días, en cualquier momento encontraré la respuesta en su blog. Vale la pena darse una vuelta por su universo, de algún modo sintetizable en el primer párrafo del catálogo de Videoman:

“No podemos seguir esperando que la gente sea la que se acerque a los museos, debemos llevarles las reflexiones a sus espacios y ganar terreno de manera convincente. Como los grafittis que gritan por las calles: ¡aquí estamos, y esto es lo que pensamos!; como las emisiones de radio pirata que no esperan para difundir sus ideas, compartir sus hallazgos, o contagiar sus creencias; como algunos músicos, poetas o performanceros de la calle y el metro”.



Más sobre el gran Llanos, aquí.

1 comentarios:

rinostalgias dijo...

Gracias por las flores querido.
;-)