sábado, 23 de enero de 2010

Arte y azar en la Fundación Proa


Ayer, mi amigo Juan Pablo Correa me invitó a un almuerzo en la Fundación Proa. La idea era que viera (y apreciara) la buenísima muestra “Panorama del arte contemporáneo” que se inaugura hoy sábado a las 18. Yo no soy ni de lejos un experto en video, pintura mural o performance, y lo bueno de saber poco y nada de estas cosas es que siempre aparece alguien capaz de explicarme aquello que veo pero no capto. En este caso, la clase me la empezó a dar Juan Pablo, gracias a quien me llamó mucho la atención el video “Dead Forest”, del argentino Charly Nijensohn (foto, arriba), sobre el desmadre ecológico en la Amazonia. Más adelante me pareció muy sugestiva la pieza “Marguerite Duras' India song”, en la que el uruguayo Alejandro Cesarco encabalga los discursos del texto en una telaraña de imágenes, y la que más me gustó fue “La biblioteca Borges”, del mexicano Jorge Méndez Blake, que recupera algunos elementos borgeanos (el espejo, la biblioteca inacabable) para crear un rompecabezas imposible. En el paseo que me dieron, Méndez Blake terminó de explicar el origen de su obra y, acto seguido, se me acercó para preguntarme de dónde nos conocíamos. A mí su cara me sonaba, pero está claro que mi memoria no es la de antes. “Claro, tú estuviste en mi casa”, me dijo, segurísimo. Y yo, sin acordarme de nada. Efectivamente, años atrás yo había estado en su casa de Guadalajara, invitado por nuestro común amigo Gerardo Lammers, en una extraordinaria noche veraniega en la que vimos varias películas por entonces inéditas. Así que, una vez más, el mundo del arte me regala la que para mí es la mejor obra posible, es decir, la desinteresada amistad de gente que vale la pena no sólo por lo que hace, sino por la onda que traen. Por supuesto, esta noche me llevo al buen Jorge a ver a las Kumbia Queers. Y de aquí en adelante el plan será disfrutar la alegría de encontrarse, el tipo de arte que el azar siempre me regala, tal vez porque sabe que este sí lo puedo apreciar.