viernes, 29 de enero de 2010

¡Mañana cumplo años!


Mañana cumplo 43 años y ni la cifra ni las canas ni la presunta alarma por todas las cosas que no he hecho (ni haré) me preocupan en lo más mínimo. Me encanta cumplir años porque cierta gente tiene la cortesía de hacerme regalos, propios y extraños se vuelven más amables y nadie puede quitarme la excusa para organizar un gran fiestón. La melancolía, la tristeza por la juventud perdida o las recurrentes crisis de la madurez no son para mí. Nada me parece más patético y aburrido que la nostalgia, me enfermaría vivir de viejas glorias y no necesito rememorar el pasado para ser feliz.
Soy tan desmemoriado que siento haber vivido cumpleaños muy lindos, pero la verdad es que me acuerdo de poquito, casi nada. Recuerdo mucho el de hace un par de años en Bogotá, con mis amigos Diego Speratti y Juan Carvajal Franklin, en el Quiebracanto; o el de mis 40, por la mañana en mi casa de Lapa (Rio de Janeiro) junto a Adriana, y más tarde en el Bar do Mineiro, en Santa Teresa, con Alfredo, Daniel y demás secuaces. También otro, increíble, con Sergio González Rodríguez, Pacho y Mauricio Montiel, en la cantina Nuevo León, del DF mexicano. Para mí, cumpleaños es sinónimo de fiesta, y me gusta el envión de alegría y buenaondez que me regala. Además, no sé por qué sospecho que algo mágico tiene. Un ejemplo: el 30 de enero de hace dos años, recién ingresado a La Nación, una cadena de ¿azares? hizo que el diario me enviara a Bogotá a cubrir la inauguración del Centro Cultural Gabriel García Márquez, del Fondo de Cultura Económica de México. Entre los mariachis de la fiesta inaugural, mientras los camareros me traían tequilas y tacos, yo cantaba “con dinero o sin dinero / hago siempre lo que quiero” sin que nadie supiera que en realidad brindaba por mí. A la salida del Centro Cultural, llamé a mi amigo Juan Carvajal Franklin, a quien hacía al menos diez años que no veía (él vive en Barcelona y tiene casa en Cúcuta, pero ¿casualmente? por esos días estaba en Bogotá). Feliz de la vida le marqué desde un locutorio, y una de las primeras cosas que le dije fue que ese día era mi cumpleaños. “¿Dónde estás?”, me preguntó. Le dije que a una cuadra de la plaza de los periodistas. “¡Yo también estoy a una cuadra de la plaza de los periodistas!”, me contestó. Sólo tuve que salir del locutorio para verlo en la esquina. Después de abrazarnos, me explicó que justo ese día llevaba un ejemplar de De la musa mercenaria & Co, un extraño libro suyo, editado por el no menos extraño Altísimo Instituto de Estudios Pataphysicos de la Candelaria. Allí, en la página 73, donde se detalla el “estado actual del gobierno infernal”, junto a Belcebú, Satanás, Eurinomo y Baal, aparece un tal “Leonardo de Tarifa, caballero de la mosca”. En la dedicatoria que ensayó en un bar del casco antiguo de Bogotá, Juan escribió: “Fe de errores: en la página 73, donde dice Leonardo de T..., debe decir Leonardo de Tarifa, superintendente de las casas de juego”.
Y por cosas como éstas me encanta la magia de cumplir años.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Acá en México cuando bebes y bebes y no te pones ebrio, se dice que te entablas. Parece, querido Leo, que tu estás entablado con la edad: no envejeces y sigues bebiendo conocimiento, diversión y honestidad; entonces lo celebramos, te celebramos, en las pistas de baile de nuestros corazones. Soy Gama, abrazo urgente con globos y confetti.

Flor S dijo...

¡Muy feliz cumpleaños entonces!
Esa buenaondez es una de las cosas que más me gusta. Allá por Abril, cuando me toca cumplir, siento esa magia con cada feliz cumpleaños que me dicen. Así que ¡muy feliz cumpleaños de nuevo! ¡Todas las buenas vibrass para este día (y los que siguen, claro)!

FMp3 dijo...

felicidades amigo!!!!

nos vemos al rato

salu22

Leo dijo...

Gama, Flor, Mingo, mil gracias por el cariño y los buenos deseos...alta onda! Un abrazo enorme a todos y seguimos adelante!

juan dijo...

Capullito mio, Superintendente de las casas de juego, y yo levantando la copa en 6 de febrero, en preclaro homenaje a vos, que sos del treinta y lo hemos celebrado juntos ¡que toche! 6 es el cumple del señor Des Mihaly, jefe absoluto del gobierno infernal, y en todo caso, del mismo reino socarron. Leolo de Tarifa, con el bañador y la tablita, winsurfista, astronauta, trapecista, cumbiero, todos mis besos

Leo dijo...

Che Juan,
gracias por los buenos deseos y el cariño a la distancia, no sabía que Mihály era acuario, ¿lo ves últimamente? Manteneme al tanto, va un abrazo desde el Infierno!